
Esas palabras que existen en nuestro interior y no salen al exterior.
Palabras atascadas y guardadas que no encuentran la salida,
no pueden pronunciarse, ni escucharse, ni ser leídas.
Párrafos vacíos, frases huérfanas, sonidos mudos y letras sueltas.
Pensamientos que no se expresan, no crean, no impulsan ni vuelan.
Sentimientos que no nutren al alma porque no tienen la puerta abierta.