Preparar un rebanada de pan de cualquier tipo, puede ser tostado o normal y poner encima una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de miel, una cucharadita de sésamo tostado o natural, entero o molido, media cucharada de semillas de chía y algún fruto seco: pipas de girasol, piñones, almendras o nueces picadas.
Acompañarlo con un té negro, un zumo pequeño de naranja y un kiwi.
Supone un aporte de nutrientes muy completo para empezar el día.